La Biblia no lo dice (parte III)
Mateo 7:22 Muchos me dirán en el día del juicio: “Señor, Señor,
mira que en tu nombre hemos anunciado el mensaje de Dios, y en tu nombre hemos
expulsado demonios, y en tu nombre hemos hecho muchos milagros”. (23) Pero yo les contestaré: “Ustedes me son
totalmente desconocidos. ¡Apártense de mí, pues se han pasado la vida haciendo
el mal!”. (Biblia la Palabra)
1Pedro 3:15 En cambio, adoren a Cristo como el Señor de su vida. Y,
si alguien les pregunta acerca de la esperanza cristiana que tienen, estén
siempre preparados para dar una explicación. (NTV)
Un poco de historia
Desde el principio del cristianismo la Iglesia naciente se vio obligada a
enfrentarse a las falsas doctrinas que procuraban pervertir el Evangelio; el
mensaje de los Apóstoles da cuenta de esto en sus cartas. Por interesados
motivos, y porque el Diablo no duerme, las sectas crecieron y se multiplicaron
a la par del cristianismo. Esto nos fue advertido por Pablo, Pedro, Juan y
Judas, e incluso Jesús predijo que así habría de suceder. Junto a los escritos de
los Apóstoles circularon falsas epístolas, y con los Evangelios, muchos falsos
evangelios (hoy conocidos como apócrifos), que pretendían proceder de la mano
de los mismos Apóstoles y entorno de Jesús (parientes y amigos), también
surgieron libros proféticos de estilo apocalípticos. Lejanos en el tiempo unos,
otros más cercanos, fueron causa de las divisiones que hacia finales del primer
siglo comenzaron a funcionar como otras Iglesias ganando seguidores. Por esa comezón
de oír a la que Pablo se hubo referido, por no querer abandonar viejas
costumbres paganas o judaicas o querer ajustarlas al Evangelio de Cristo, por
creer entender aun mejor que los mismos Apóstoles la verdad aprendida y
predicada después en sus enseñanzas, por añadir creencias propias sin
fundamentos o sencillamente por arrogancia; crecieron. Entre otros y solamente
para ejemplo podemos enumerar al Gnosticismo, a los Judaizantes, el Simonianismo
(seguidores de Simón el mago), los Nicolaítas Seguidores de Nicolás o
partidarios del conquistador, y el Marcionismo los que seguían a Marción; estas
sectas a excepción de los judaizantes, estaban influenciadas por el dualismo (creencia
de la existencia de dos fuerzas permanentes e inmutables de la que se formó el
universo y la naturaleza de todo, el bien y el mal, en permanente batalla) y la
filosofía griega, sobre las otras, la platónica.
Más acá en el tiempo habrían de prosperar otras nuevas sectas, hacia la
mitad del siglo XIX, durante y después del llamado segundo gran despertar o
gran avivamiento cristiano que por unos cincuenta años (a partir de 1790) se
manifestaría principalmente en Norteamérica; nacidas de la inquietud del hombre
de acercarse a nuevas filosofías, en este caso las esotéricas, no es para
sorprenderse entonces que sus fundadores fueran masones, egiptólogos y en
algunos casos, hasta se hubieran acercado curiosos al espiritismo. Fueron hijos
de predicadores o reconocidos miembros de las Iglesias protestantes de la
época; e insistiendo en esa antigua y tan anunciada comezón de oír, junto con la
firme creencia de que los textos bíblicos iban más allá de lo expuesto en sus
páginas, la falta de satisfacción con respecto a las interpretaciones conocidas
y el desmedido interés por las profecías referentes al fin del mundo, fueron
persuadidos por el error a apartarse en búsqueda de esos nuevos conocimientos que
creían, la Iglesia ya no podrían hallar. Esto no quita que algunos (o todos,
aunque esta es mi personal opinión) fueran detrás de un beneficio económico.
Mormones (La iglesia de Jesucristo de los Santos de los últimos Días)
Joseph Smith, ex metodista, la funda el 6 de abril de 1830 después de diez
años de visiones angélicas, persecuciones y corridas, apariciones de
importantes personajes bíblicos que le otorgaron el sacerdocio Aarónico y el de
Melquisedec junto a la promesa de ser el restaurador del Evangelio corrompido
por la Iglesia primitiva, un libro con hojas de planchas de oro escritas en
¿egipcio reformado? Un instrumento, el Urim Tumim (que a modo de piedras
mágicas, y dentro de un sombrero, utilizaba como ayuda en su arduo trabajo de
traducción); y al fin el tan esperado resultado de la traducción, el Libro del
Mormón (Otro testamento de Jesús, subtítulo agregado durante el siglo XX), que,
entre muchas otras cosas, narra la visita de Jesús al continente americano, después
de su resurrección y su partida a las alturas, su prédica (incluso con las
partes que los eruditos bíblicos calificaron de agregados en nuestras Biblias y
no se encuentran en los textos más antiguos, y literalmente tomadas de una
versión de la Biblia King James) la elección de otros doce apóstoles y el mismo
mandamiento “ir y predicar este evangelio por toda la tierra”, bautizar, curar
enfermos y todos los etcéteras que quieran.
Unas pocas creencias de los mormones o el botón de la muestra
¡Dios una vez fue como nosotros ahora; es un
hombre glorificado, y está sentado sobre su trono allá en los cielos! Ese es el gran secreto. Si el velo se partiera hoy, y
el Gran Dios, que conserva este mundo en su órbita y sostiene todos los mundos
y todas las cosas con su poder, se manifestase a sí mismo, digo que si fueseis
a verlo hoy, lo veríais en la forma de un hombre,
así como vosotros os halláis en toda la persona, imagen y forma misma de un
hombre; porque Adán fue creado a la misma imagen y semejanza de Dios, y de Él
recibió instrucciones, y anduvo y conversó con Él, como un hombre habla y se
comunica con otro (...) El primer principio del
evangelio es saber con certeza la naturaleza de Dios, y saber que
podemos conversar con Él como un hombre conversa con otro, y que en un tiempo fue hombre como nosotros; sí, que Dios mismo, el Padre de todos nosotros, habitó sobre una tierra, como Jesucristo mismo lo
hizo; y voy a probarlo por medio de la Biblia.
Y la Biblia dice:
Números
23:19 Dios no es un hombre, por
lo tanto no miente. Él no es humano, por lo tanto no cambia de parecer. ¿Acaso
alguna vez habló sin actuar? ¿Alguna vez prometió sin cumplir?(NTV)
... Las Escrituras nos hacen saber que Jesús dijo: "Como mi Padre
tiene poder en sí mismo, así también el Hijo tiene poder" ¿para hacer qué?
Pues lo que el Padre hizo. La respuesta es obvia: poner su cuerpo y volverlo a
levantar. Jesús, ¿qué vas a hacer? Poner mi vida como
la puso mi Padre, y volverla a tomar. ¿Lo creéis? Si no lo creéis, no creéis la Biblia.
2 Las Escrituras
lo dicen, y yo desafío a toda la sabiduría y la ciencia, y a todas las fuerzas
combinadas de la tierra y del infierno juntos, a que lo impugnen (...)
Esta pues es la vida eterna: conocer al solo Dios sabio verdadero; y vosotros mismos tenéis que aprender a ser Dioses, y a ser
reyes y sacerdotes de Dios, como lo han hecho todos los Dioses antes de
vosotros, es decir, por avanzar de un grado pequeño a otro, y de una
capacidad pequeña a una mayor; yendo de gracia en gracia, de exaltación en
exaltación, hasta que logréis la resurrección de los
muertos y podáis morar en fulgor eterno y sentaros en gloria, como aquellos que
se sientan sobre tronos de poder infinito. Y quiero que sepáis que en
los últimos días, Dios no está jugando ni con vosotros ni conmigo, aunque
ciertos individuos anden proclamando su nombre (...) Estos son los primeros
principios de la consolación. Es un gran consuelo para los que lloran, cuando
tienen que separarse de un esposo, esposa, padre, madre, hijo o pariente amado,
saber que aunque el cuerpo terrenal es sepultado y se deshace, nuevamente se levantarán para morar en fuegos eternos en una gloria inmortal, para nunca más volver
a afligirse, sufrir o morir, sino que serán herederos
de Dios y coherederos con Jesucristo. ¿Qué significa esto? Heredar el mismo
poder, la misma gloria y la misma exaltación hasta llegar al estado de un Dios
y ascender al trono de poder eterno, así como los que han ido antes.
¿Qué hiciste tú, Jesús? Hice aquellas cosas que vi
hacer a mi Padre cuando tuvieron su existencia los mundos. Mi Padre
labró su reino con temor y temblor, y yo debo hacer lo mismo; y cuando gane mi
reino, lo presentaré a mi Padre, a fin de que El pueda tener reino sobre reino
y así aumentará en gloria. Entonces tendrá una exaltación mayor, y yo tomaré su
lugar y así también lograré la exaltación (...)
Supongo que no se me permitirá entrar en un estudio de lo que no se encuentra
en la Biblia. Si lo hiciera, hay aquí tantos hombres "sabios" que
creo que gritarían "traición" y me matarían. De modo que me referiré
a la antigua Biblia, y por hoy seré comentador.
Voy a comentar la primera palabra hebrea que se halla en la Biblia; voy a
hacer comentarios sobre la primera frase de la historia de la creación en la
Biblia; Berosheit. Deseo analizar la palabra: Baith: en, por, mediante, y todo
lo demás; Rosh: la cabeza; Sheit: terminación gramática. Cuando el hombre
inspirado lo escribió, no le puso la palabra baith. Un judío sin autoridad se
la añadió; le pareció mal gusto que empezara a hablar acerca de la cabeza. Al
principio decía: "El cabeza, el principal de los Dioses
hizo aparecer a los Dioses." Ese es el significado verdadero de la
frase. Baurau significa hacer aparecer, manifestar. Si no lo creéis, tampoco creéis al
varón instruido de Dios. Los sabios no pueden enseñaros más de lo que yo os he dicho. Así que el Dios principal hizo aparecer a los Dioses en el
gran concilio.
Y la Biblia dice:
Isaías 5:21 ¡Qué aflicción para los que se creen sabios en su propia
opinión y se consideran muy inteligentes! (NTV)
Romanos 1:21 Es cierto, ellos conocieron a Dios pero no quisieron
adorarlo como Dios ni darle gracias. En cambio, comenzaron a inventar ideas
necias sobre Dios. Como resultado, la mente les quedó en oscuridad y confusión.
(22) Afirmaban ser sabios pero se
convirtieron en completos necios. (NTV)
Ahora voy a trasladar y simplificar la frase. ¡Oh abogados, doctores y
sacerdotes que me habéis perseguido, quiero que sepáis que el Espíritu Santo
sabe algunas cosas tan bien como vosotros! El Dios
principal convocó a los Dioses y se reunieron en concilio para crear el mundo. Estos grandes Consejeros se sentaron a la
cabeza, allá en los cielos y presenciaron la creación de los mundos que
fueron creados en esa época. Cuando digo doctores y abogados, me refiero
a los doctores y abogados de las Escrituras. Hasta aquí lo he hecho sin
explicación, para que se incomoden los abogados, y todos se rían de ellos. A algunos sabios doctores se les ocurrirá decir que las
Escrituras declaran tal y tal cosa; que debemos aceptarlas precisamente como
están y que no deben ser alteradas. Pero
os voy a mostrar un error que contienen. (Extracto de: Enseñanzas
del profeta José Smith, págs. 427-429). Discurso de José Smith el profeta en
los funerales de King Fóllett. Abril de 1844 (Smith muere solo dos meses
después, veintisiete de junio, en medio de una balacera).
Y la Biblia dice:
Isaías 40:13 ¿Quién instruyó al espíritu del Señor? ¿Quién le enseñó
o le dio consejos? (14) ¿De quién
recibió consejos para tener entendimiento? ¿Quién le enseñó el camino de la
justicia? ¿Quién le impartió conocimientos, o le mostró la senda de la
prudencia? (R-V c)
2Timoteo 3:16 Toda la Escritura es inspirada por Dios, y es útil para
la enseñanza, para la refutación del error, para la corrección, para la
instrucción en la justicia, (17) a fin de que el hombre de Dios esté
completamente calificado, equipado para toda buena obra. (BTX)
El Padre tiene un cuerpo de carne y huesos, tangible como el del hombre; así también el Hijo; pero
el Espíritu Santo no tiene un cuerpo de carne y huesos, sino es un personaje de
Espíritu. De no ser así, el Espíritu Santo no podría morar en nosotros. (Doctrina
y Convenios 130:22)
Y la Biblia dice:
Juan 4:24 Dios es espíritu; y los que adoran, deben adorar en
espíritu y verdad. (BTX)
Toda persona que ha nacido en la tierra es nuestro hermano o hermana
espiritual. Debido a que somos hijos espirituales de
Dios, hemos heredado el potencial de desarrollar las cualidades divinas que Él
posee. Mediante la expiación de Jesucristo, podemos
llegar a ser como nuestro Padre Celestial y recibir una plenitud de
gozo.
Y la Biblia dice:
Isaías 44:8 No tiemblen; no tengan miedo. ¿Acaso no proclamé mis
propósitos para ustedes hace mucho tiempo? Ustedes son mis testigos, ¿hay algún
otro Dios? ¡No! No hay otra Roca, ni una sola. (NTV)
Las Escrituras nos enseñan que los profetas se
prepararon para llegar a ser líderes en la tierra mientras todavía eran
espíritus celestiales (véase Alma 13:1–3). Antes
de que nacieran con cuerpos terrenales, Dios los preordenó (escogió)
para que fueran líderes en la tierra. Jesús, Adán y Abraham fueron algunos de
esos líderes (Ambas citas de Principios del Evangelio pág. 9)
Y la Biblia dice:
Gálatas 1:15 Pero
Dios me apartó desde el vientre de mi madre y me llamó por su gracia, y cuando
a él le agradó… (R-V c)
Entonces serán dioses,
porque no tendrán fin; por consiguiente, existirán de eternidad en eternidad,
porque continuarán; entonces estarán sobre todo, porque
todas las cosas les estarán sujetas. Entonces
serán dioses, porque tendrán todo poder, y los ángeles estarán sujetos a ellos.
(Doctrinas y Convenios 132:20)
Y la Biblia dice:
2Samuel 7:22 ¡Cuán grande eres, Señor y Dios! ¡No hay nadie como tú!
Tal y como lo hemos sabido, ¡no hay más Dios que tú! (R-V c)
Una reflexión
Es difícil de entender como una persona puede dejarse engañar con tanta
mentira, pero es imposible, cuando los engañados se multiplican por millones;
¿Será que algo no está funcionando como debiera en nuestras Iglesias o habremos
perdido el primer amor?
Recordemos nosotros lo que la Biblia dice:
1Corintios
9:16 Sin embargo, predicar la
Buena Noticia no es algo de lo que pueda jactarme. Estoy obligado por Dios a
hacerlo. ¡Qué terrible sería para mí si no predicara la Buena Noticia!
(NTV)
Una
explicación necesaria
No he hecho aquí ninguna referencia a su estructura jerárquica, ni de la
permanente profecía que modifica y contradice sus propias doctrinas e incluso al
libro del mormón. Casi todas las sectas funcionan con cuerpos gobernantes que
interpretan y explican las escrituras (las verdaderas y las propias), en este
caso existe una cabeza de gobierno, un profeta que preside sobre todo y todos, cuentan
con un concilio llamado: De los doce apóstoles, el primero y segundo consejo de
los setenta, y los llamados sacerdocios de Aarón y de Melquisedec. Tampoco hay
demasiados comentarios propios, el motivo es evidente, presentar
solamente su literatura en confrontación con la Biblia, y a la luz de unos
pocos versos. Tampoco fui más allá de lo que cualquiera podría
encontrar si de lo propusiera, y de manera escueta, para no hacer fastidiosa la
lectura; ellos suelen decir que se los juzga a base de mentiras e ignorancia,
solo hablaron ellos y las Escrituras. Dejo las evidencias, lean y comparen con
sus Biblias.
Para el final
(ellos lo dicen)
La mayor parte de nuestras Escrituras proceden de apóstoles y profetas. Por
medio de apóstoles y profetas, Dios ha dado a Sus hijos escritos sagrados
llamados Escrituras. Las Escrituras le pueden ayudar a conocer a Dios, el amor
de Él hacia usted, y Sus enseñanzas. Para el mundo cristiano, la colección de
Escrituras más conocida es la Santa Biblia. Además de
la Biblia, los Santos de los Últimos Días aceptan los siguientes libros
como Escritura:
El Libro de Mormón:
Otro Testamento de Jesucristo, un registro de los tratos de Dios con los
habitantes de la antigua América (2000 a.C. - 400 d.C.).
Doctrina y Convenios:
una recopilación de revelaciones y declaraciones inspiradas dadas para el
establecimiento y la regulación de La Iglesia de Jesucristo en los últimos Días
(1830 d.C. - 1978 d.C.).
La Perla de Gran Precio: una selección de revelaciones, traducciones y escritos de José Smith.
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